7.2.10

RECUERDOS (2)

 
Caracol tallado en madera de olivo por Manuel Tomeo

UNA ROGATIVA.

De vez en cuando a uno le acuden a la memoria cosas que, como es natural, ocurrían y se hacían con gran fe y devoción en nuestro pueblo, Alcaine. Esto sucedía cuando los periodos de sequía se alargaban más de lo normal y la gente veía peligrar las cosechas por falta de agua. Entonces, los fieles del pueblo, convocados por el sacerdote, se reunían en la iglesia para tratar de hacer plegarias o “rogativas” para implorar a toda la corte celestial que nos mandara agua. Como cada santo tenía su encomienda o cometido, se les suplicaba de esta manera:

A San Pedro apóstol: para que nos abra las puertas del cielo.
A San Isidro: para que nos cuide los campos de trigo.
A San Pancracio: para que nos de salud y trabajo.
A Santa Lucia: para que podamos ver la luz todos los días.
A Santa Rita: para que haga posible la paz bendita.
A Santa Bárbara: para que las tormentas sean solo de agua.
A San Cristóbal: para que nos guíe prudente y normal.
A San Miguel: para que nos pese el alma bien.
A Santa Susana: para que en las dudas nos indique la senda más llana.

Este santoral no tendría final, así que a todos rogábamos con gran voluntad. El sacerdote en la iglesia nos explicaba la vida y milagro de los santos, dándonos una buena plática. De la iglesia, con el cura revestido con las ropas adecuada y acompañado de dos monaguillos (uno llevando una gran cruz con Jesucristo y el otro con un recipiente para llevar el agua bendita y el hisopo), se marchaba con idea de bendecir todos los campos.

El recorrido o romería salía de la iglesia, yendo por las calle de San Miguel y por debajo de los calvarios, hasta llegar a la era del cabezuelo en las afueras del pueblo. De la iglesia se salía mencionado a cada santo o santa, cantándoles el nombre y respondiéndoles “ora pro nobis” (reza por nosotros), como una letanía. Se cantaba de esta manera:

Santa Margarita: … “Ora pro Nobis”.
Santa Catalina: … “Ora pro Nobis”.
Santa Susana: … “Ora pro Nobis”.
Santa Bárbara: … “Ora pro Nobis”.
San Pancracio: … “Ora pro Nobis”.
San Miguel Arcángel: … “Ora pro Nobis”.
San Pedro Apostol: … “Ora pro Nobis”.
Santa Magdalena: … “Ora pro Nobis”.
Y así santos y santas hasta el final del recorrido.

Allí, en el destino, se invocaba a la Virgen de esta manera:
“Agua te pedimos Virgen de la grieta”.
Se respondía: “Que por nuestras cuevas hay muchas abiertas”.

Pero como es normal, nunca llueve a gusto de todos. Esto lo cuento porque venían de la parte de Valencia unos tejeros para hacer tejas en la tejería del pueblo (las que cada vecino les encargaba). Procuraban venir cuando ellos creían que el tiempo iba a ser seco o de escasas lluvias, pero si coincidían con la rogativa también iban, pero ellos pedían el ruego de otra manera. Mientras la mayoría decía “agua te pedimos…”, los tejeros, algo rezagados y mirando hacia otro lado, suplicaban ¡“por Dios santo, lluvia no, sol y viento, pero agua no”! Cuando se había acabado se volvía todos juntos a la iglesia a oficiar una misa, rezar, comulgar y esperar que el milagro de produjera.
 


23.1.10

RECUERDOS (1)

EL ROSARIO DE LA AURORA

(Contado y cantado...)

En este mi pueblo, Alcaine, teníamos la devoción y costumbre de rezar el rosario y entre estos estaba el de la Aurora. Se rezaba la noche del Sábado de Gloria, o sea, al terminar la Cuaresma y entre el final de la noche del sábado y el amanecer del domingo de Pascua, esto es a la llegada de la aurora. Se empezaba saliendo de la iglesia y se iba recorriendo como una rondalla, pero rezando y cantando, cánticos y coplillas religiosas. Se hacían 7 u 8 paradas, como cuando se echaba un pregón, para que se enterara todo el pueblo…

La primera en la plaza de la iglesia, y decía así:
Aquí empieza el rosario,
fieles cristianos,
que con fe y devoción,
todos rezamos.

Y seguía este estribillo:
Viva María
muera el pecado
y Jesús sea siempre glorificado

Ya andando hacia la plaza alta, se rezaba el Padre nuestro, díez Avemarías y el Gloria. En la plaza alta, parada y otra coplilla:
Las partes del rosario,
son escaleras,
para subir al cielo,
las almas buenas.

Otra vez al estribillo y al rezo y caminando hasta la puerta de la casa del cura (hoy el albergue), y allí otra coplilla:
El demonio a la oreja
te está diciendo,
deja misa y rosario,
sigue durmiendo.


Y el mismo estribillo de viva María y rezo. Caminando hacia las cuatro esquinas, nueva parada y coplilla:
Los que van al rosario,
no tienen frío,
se sienten arropados,
por Jesucristo.

Se sigue el recorrido, ahora hasta el Planillo, cantando y rezando el mismo repertorio. En el Planillo otra coplilla:
Al rezar el rosario,
Virgen bendita,
el demonio se aleja,
más que deprisa.


Viva María, rezo, estribillo y adelante.

Del Planillo a la Casa Solada y allí otra coplilla, después de haber llegado cantando y rezando:
Te rezamos los fieles,
Virgen María,
para que nos protejas,
todos los días.

Se sigue la marcha rezando y cantando el estribillo, hasta la Herrería. Aquí otra coplilla:
Los fieles que rezamos,
a cualquier hora,
es el mejor momento,
este de la aurora.


Se sigue caminando y con el rezo, y cantando hasta la puerta de la iglesia, donde termina el rosario con esta coplilla:
Aquí acaba el rosario,
reina y señora,
al que todos llamamos,
el que la Aurora.


También soliamos añadir una coplilla un poco irónica, la cual decía:
Los que van al Rosario,
No tienen frio,
Porque llevan la tripa,
Llena de vino.


Y así finalizaba

Yo, aún tuve la suerte de participar en un rosario de estos en mi mocedad. Nos dirigía Mosén Dionisio, un sacerdote joven de la Hoz de la Vieja, recién ordenado, y que ejercía su ministerio en Alcaine por los años cincuenta (por cierto, fue el que me casó). Con él empezamos el Rosario, pero a las pocas coplillas nos dejó, porque aquello no lo veía muy claro. Es que en cada parada la vecindad nos ofrecía cosas: un vaso de vino, una copa de aguardiente, unas pastas, una botella de moscatel y mil cosas más. Y claro, poco a poco, se caldeaba el ambiente y la gente se desmadraba, y en vez de rezar, se cantaba, se decían palabrotas… y era tal el alboroto que aquello terminaba escandalosamente, entre discusiones y peleas.




De aquí viene que cuando una reunión o juerga acaba de forma distorsionada, se dice: “esto va a terminar… como el Rosario de la Aurora”.

Manuel Tomeo
El Sebastián

18.12.09

Bolicos

video

Vamos a buscar “bolicos”,
Que pensamos encontrar,
Allá en la “cañamarco”,
Y que entre los pinos están.

Es llegar al primer árbol,
Y ya vemos que tenemos,
Con que a trepar tronco arriba,
Y a coger los que podemos.

Buscamos en otros pinos;
Y no nos falta cosecha;
Así que en muy poco rato,
Tenemos la faena hecha.

Cargados a hombro y espalda,
Y en caja ya preparada,
Cada uno con sus cacharros,
Nos volvemos hacia casa…

Para arreglar los ramitos,
De “bolicos o “muerdago”
Y este esfuerzo ilusionado,
Todos lo hemos disfrutado.

28.11.09

Manuel pesca manual

video´

¡Qué bien lo pasaba yo,
En el río de mi pueblo;
Pescando barbos a mano,
Sin redes y sin anzuelo!

Con algo de agilidad,
Y poniendo mucho empeño,
Los buscaba sin descanso,
Hasta que daba con ellos.

Bien debajo de las piedras,
Bien entre raíces y hierbas
O aunque estuvieran metidos,
Dentro de sus madrigueras.

Era un placer encontrarlos
Y cuando ya los tocaba,
Aquello era el no va mas;
¡Oh como los atrapaba!

El primero que cogía
Me lo ponía en la boca,
Después uno en la una mano,
Y los que podía en la otra.

Y con tres o cuatro peces,
A la orilla me salía.
Los contemplaba un ratico
Y al río los devolvía.

Así disfrutaba yo,
En el río de mi pueblo,
Pescando barbos a mano
Sin redes y sin anzuelo.

Casilla Baja

Por el lecho del barranco de la Hombrigüela se llega a la zona de la CASILLA BAJA ( aún quedan restos de las paredes)



Es un gran albergue sin puertas donde podían entrar las caballerías aunque fueran cargadas con fajos y además cabían muchas personas.
Estos refugios se hacían al borde y y cruce de caminos y siempre distanciados de los pajares y era con la idea de que si alguien era sorprendido por alguna tormenta pudiera refugiarse en éstos albergues que siempre estaban en sitios estratégicos.



14.11.09

Ballueca

(Avena fatua) También denominada «avena loca»; gramínea anual convertida en una de las más peligrosas malas hierbas de los cereales. Su semilla puede permanecer en el suelo, sin germinar, durante varios años; se combate eficazmente mediante una buena planificación de rotación de cultivos.

video

13.11.09

La zorra

Encontramos una zorra camino de la Fuente de los Troncos.



video

6.11.09

Cosas de Pueblo (5)

Rollo para apisonar la tierra

Tambien servía, ademas de para apisonar la tierra en las eras, para machacar el yeso cocido hasta hacerlo polvo. Este rollo siempre iba tirado por caballerías.



video

Contribuyentes